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Libro "Del Pánico a la alegría"Puede descargarse el contenido del libro "Del Pánico a la alegría" totalmente gratis pinchando sobre su fotografía. (Si usted lee este libro y le resulta de alguna ayuda, puede escribirme un correo y, posiblemente, su contenido sea publicado para que sirva de ánimo y referente a otras personas)
Comentarios sobre el Libro.A algunas personas la lectura de este libro, en el que se narra con todo detalle las sensaciones, pensamientos, y síntomas en general de alguien que sufrió trastorno de pánico y agorafobia, les resulta desagradable su lectura, pues despierta en ellos sus propios miedos, dificultándoles en muchos casos la comprensión del contenido de este libro sin que se puedan aprovechar de sus beneficios. Por ese motivo incluyo en este apartado comentarios sobre los distintos capítulos, con los que intento informar al lector para un mayor aprovechamiento de su lectura. En el primer capítulo "Seis años de agorafobia", se narra cómo comienza este trastorno en una persona cualquiera; describiendo, con todo lujo de detalles, qué se siente durante una crisis de pánico. Esto puede parecer poco trascendente para personas qué saben bien qué les ocurre, cual es el nombre que reciben sus síntomas, etc. Sin embargo, estas cuestiones resultan de suma importancia para las personas que sufren este terrible mal sin ni tan siquiera saber cual es nombre, para poder buscar información, dirigirse a los especialistas adecuados, etc., y tener de ese modo más al alcance una posible solución. Se mire por donde se mire, siempre es mejor saber qué es lo que se tiene y poder hacer algo al respecto, que permanecer inmerso en el pánico y la agorafobia, o en las obsesiones y la depresión, sin tan siquiera saber qué es, de qué conocimientos y avances dispone nuestra sociedad al respecto, cómo podemos solucionarlo, etc.Hasta hace poco más de una década no había un nombre ni un diagnóstico adecuado para este mal, con lo que difícilmente podía haber soluciones. Bien, pues, hoy por hoy, aún son muchísimas las personas que sufren este mal, años y años, sin tan siquiera poder llamarlo por su nombre, debido al desconocimiento que, en general, existe sobre este tema. Por todo ello es que se describen los síntomas, en este caso los que fueron los míos, de un agorafóbico tan detalladamente, aun a pesar de que a muchos con este mal les cause malestar su lectura. En este primer capítulo, la narración continúa mostrando, detalladamente, los procesos y cambios que puede experimentar una persona cualquiera tras sufrir una crisis de pánico, como es: cómo comienza a limitar su vida condicionado por el terror que ha experimentado, o el peregrinaje que comúnmente inician las personas que ha sufrido ese sock y sus consecuencias, visitando médicos y más médicos en busca una posible solución a su problema, y que, en muchos casos, como fue el mío, sufren los abusos del desmedido ansia de dinero y reconocimiento de muchos de estos profesionales. Así, por ejemplo, se narra cómo mis síntomas fueron tratados durante años por médicos otorrinolaringólogos (a muchos otros agorafóbicos los tratan indebidamente otro tipo de especialistas sin importarles demasiado el hecho de que no son ellos los más adecuados para tratar ese mal, yo muestro mi experiencia como referente), en lugar de psicólogos o psiquiatras como correspondía, pagando por ello importantes sumas de dinero, y sometiéndome a tratamientos que, lejos de ayudarme a solucionar mi problema, contribuyeron a empeorarlo, llegando incluso a someterme a una intervención quirúrgica totalmente innecesaria e irrelevante en el tratamiento de este mal. Pero con ello no pretendo mostrar que fui una víctima de la sociedad, ni mucho menos, de hecho pienso que la sociedad es víctima de su propia ignorancia. Con ello quisiera abrir los ojos a otras personas que se encuentren en los comienzos de su agorafobia, fase en la que la información juega un papel importantísimo, pues mediante ella se podrían solucionar y prevenir la mayoría de los casos, intentando con ello colaborar para que no cometan los mismos errores y caigan en las mismas trampas que tantos otros hemos caido. Centro todo ese primer capítulo en una detallada descripción del sufrimiento de un agorafóbico, también como denuncia, con la esperanza de que tal vez así pueda mostrar un poco más al público, no sólo con agorafobia, sino al público en general, la realidad de quien sufre este mal. Tanto para hacer ver el alcance del sufrimiento y limitaciones que conlleva como para denunciar la caótica situación sanitaria en que se encuentran quienes lo sufren, con un panorama en el que el desconocimiento y el desinterés son los protagonistas. Cómo me gustaría hacer llegar este mi libro, que tanta angustia ha causado su lectura a algunas personas sensibles, al ministerio de sanidad, y que allí causase al menos la mitad de impresión que a estas personas, quizá así se pondrían manos a la obra y formarían adecuadamente a personal y centros sanitarios para tratar este trastorno con la importancia que merece, y no como si no fuese nada, por tratarse de ansiedad. Como libro de autoayuda propiamente dicho, ya en este primer capítulo, aparte de este intento de reconocimiento general e identificación del trastorno por parte de cualquier lector con la valiosa ayuda que personalmente creo que puede aportar, se muestra claramente cómo atajar una de las principales barreras de muchos agorafóbicos: El ruido. Casi todos los que han experimentado crisis de pánico de forma recurrente o, aun sin ser de forma recurrente, a quienes sus crisis de pánico han cambiado sus vidas, han experimentado entre sus síntomas una especie de ruido o zumbido en sus oídos que les resultan aterradores, evitando por ello en numerosas ocasiones todo tipo de actos y situaciones en las que el ruido, a un volumen normal para cualquier otra persona, para ellos supone una barrera infranqueable. Hay que tener en cuenta que un tanto por ciento muy considerable de personas con agorafobia tienen como principal dificultad el temor al ruido y a los "mareos" que junto a él aparecen en muchos casos, tema que también se trata en este capítulo, así como parte de su solución (ejercicios de reeducación vestibular consistentes en movimientos que producen mareo, como girar, moverse rápidamente hacia un lado y hacia otro, etc.) Han de saber todos, que por ese temor al ruido, además de por la incomodidad de los acúfenos que se le suelen formar a quienes presentan estos síntomas, se han creado multitud de centros, terapias, y aparatos para vender a quienes sufren esos síntomas, para, supuestamente, solucionar ese problema. Normalmente, esto lo llevan a cabo médicos de otras especialidades que nada tienen que ver con la psicología o psquiatría, que es a quienes corresponde tratarlo, cobrando considerables sumas tanto por los tratamientos como por los aparatos. En este primer capítulo se describe claramente cómo eliminar los acúfenos y el temor al ruido sin que cueste ni un euro, explicando en qué consiste un acúfeno, qué es el ruido blanco, y cómo pueden emplearlo gratis para su curación. Pero además de mostrar todo esto, ya en este primer capítulo se indica que la enfermedad, o mejor dicho, el trastorno, con las depresiones y obsesiones que de que suele ir acompañado, tiene solución, como fue en mi caso y cuyo seguimiento continúo en los demás capítulos. Próximamente incluiré el comentario de otro capítulo Hasta pronto
Espero que su visita por las distintas páginas que componen esta web le resulte agradableEn el libro, "Del pánico a la alegría", se recoge mi experiencia con el trastorno de pánico y agorafobia, con las obsesiones y con la depresión, con técnicas de relajación, con la meditación vipassana y shamata, así como con los inimaginables logros a que me condujo el camino que recorrí para superar ese trastorno, llevándome a alcanzar una alegría y felicidad difícilmente descriptibles. Con este libro quisiera poder ayudar a todos aquellos que se encuentren atrapados en el trastorno de pánico y agorafobia, a los que sufren trastornos como la depresión o las obsesiones, a los familiares de éstos mediante una mejor comprensión de su situación y de cómo les pueden ayudar. También me gustaría acercar un poco más a todo tipo de gente interesada en la comprensión de las emociones humanas con buen fin; así como mostrar el nexo existente entre las por mi muy respetadas y valoradas enseñanzas budistas y los más recientes avances de la psicología cognitivo-conductual. En él se describe qué
son esos trastornos y cómo vive alguien que los sufre, en este caso narrando
cómo fue mi experiencia con los mismos. También se describe cómo me serví de la terapia psicológica más eficaz actualmente, en el mundo occidental, para el abordaje de esos trastornos, (terapia cognitivo-conductual), así como los métodos orientales con los que la combiné, obteniendo así un gran provecho de ambos, no sólo para superar ese trastorno, sino a modo de riqueza y conocimiento interior. Técnicas de relajación, de concentración y de atención consciente para el desarrollo del recto pensamiento intuitivo fueron, y siguen siendo, herramientas inmejorables en mi vida cotidiana para superar el sufrimiento emociona. Agorafobia Una
primera parte se centra en el trastorno de pánico y agorafobia, el cual para
comprender mejor qué es y cómo se manifiesta, debemos entender primero qué es
una crisis de pánico, también denominadas crisis de ansiedad o de angustia. Las
Obsesiones:
Imaginemos
que tenemos un pensamiento que nos atormenta, como puede ser el temor a perder
el control y cometer algún tipo de locura, o a resultar contaminados fatídicamente
por tener contacto con cualquier objeto; cuando respondemos ante ese, u otros
pensamientos similares, realizando acciones, a modo de ritual, con las que
pensamos que es el único modo de que no nos suceda lo que tememos, podemos
decir que sufrimos obsesiones.
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