¿Cuáles Son Los Primeros Síntomas De La Depresión?

La depresión es una afección mental común que se caracteriza por un estado de ánimo triste o deprimido, pérdida de interés en actividades que antes eran placenteras, cambios en el apetito, cansancio y problemas para dormir. A veces, la depresión puede causar pensamientos suicidas o intentos de suicidio.

Los síntomas de la depresión pueden variar en severidad, pero generalmente empeoran si no se tratan. Muchas personas con depresión no buscan tratamiento, pero la depresión es una afección tratable. Si usted piensa que puede estar deprimido, hable con su médico o con un terapeuta.

  1. Tristeza o sentimientos de vacío persistentes.
  2. Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaban.
  3. Cambios significativos en el apetito, ya sea comiendo mucho más o mucho menos de lo normal.
  4. Insomnio o dormir excesivamente.
  5. Fatiga y pérdida de energía.
  6. Sentimientos de culpabilidad, ira, frustración o inutilidad.
  7. Dificultad para concentrarse, tomar decisiones o recordar cosas.
  8. Pensamientos recurrentes sobre la muerte o el suicidio.

La depresión: causas, síntomas, diagnóstico y tratamientos.

Cómo saber si se sufre de depresión

¿Cuáles son los primeros síntomas de la depresión?

Los primeros síntomas de la depresión suelen incluir un cambio en el humor, apatía y/o tristeza persistentes, pérdida de interés en actividades que solían ser placenteras, cambios en el apetito, insomnio o exceso de sueño, falta de energía, dificultad para concentrarse y pensamientos negativos recurrentes.

¿Qué causa la depresión?

La depresión es un trastorno mental grave que puede causar una variedad de síntomas. Estos pueden incluir tristeza, pérdida de interés en actividades que solían ser disfrutadas, cambios de apetito, insomnio o exceso de sueño, fatiga y dificultades para concentrarse. A veces, la depresión puede conducir a pensamientos o acciones suicidas. La depresión es causada por una combinación de factores, incluyendo la genética, los químicos del cerebro, la experiencia de eventos traumaticos o estresantes, o el uso de ciertas sustancias.

¿Cómo se puede tratar la depresión?

La depresión es una enfermedad común y tratable. Según los expertos, la depresión no es una simple respuesta a un evento desafortunado, sino una enfermedad que puede ocurrir por una combinación de factores genéticos, biológicos, psicológicos y ambientales. A menudo, la depresión está precedida o seguida de otras enfermedades como el insomnio, la ansiedad, la obesidad, la hipertensión y el abuso de sustancias. Aunque la depresión es común, muchas personas no buscan tratamiento. Esto puede deberse a que la depresión es percibida como una debilidad o un fracaso, o simplemente porque las personas no conocen los tratamientos disponibles. Sin embargo, la depresión es una enfermedad grave y tratable. El tratamiento de la depresión generalmente involucra terapia, medicamentos o ambos.

¿Cómo afecta la depresión a las personas que la padecen?

La depresión afecta a las personas que la padecen de múltiples maneras. En primer lugar, puede ser muy difícil para ellos levantarse por las mañanas y enfrentar el día. Se sienten cansados ​​y apáticos, y a menudo tienen dificultades para concentrarse o tomar decisiones. También pueden sentirse tristes, solos y sin esperanza. A menudo tienen problemas para dormir bien o pueden pasar demasiado tiempo durmiendo. Como resultado, pueden tener problemas para trabajar o asistir a la escuela. También pueden tener apetito o comer en exceso, lo que puede causar aumento de peso o pérdida de peso. En algunos casos, la depresión puede llevar a la persona a pensar en hacerse daño o incluso suicidarse.

¿Por qué se produce la depresión?

La depresión se produce por una combinación de factores. Estos pueden incluir problemas en las relaciones, en el trabajo o en la escuela, la muerte de un ser querido, el estrés financiero, la soledad, o cualquier evento que cause cambios negativos en la vida de una persona.

Conclusión

Los primeros síntomas de la depresión pueden incluir tristeza, irritabilidad, pérdida de interés en actividades que solían ser placenteras, cambios de apetito, insomnio o exceso de sueño, fatiga y pérdida de energía, dificultad para concentrarse, culpa indebida, y pensamientos recurrentes de muerte o suicidio.

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